|
|
|
El diezmo era la cuota, por llamarla así, que se daba en el Antiguo testamento en agradecimiento o para pedir bendiciones. Era parte de la Ley de Moisés y debía ser cumplido, como debía ser cumplida toda la Ley. El pecado esclavizó al hombre y por esta causa le era imposible cumplir la Ley. Satán era dueño del hombre, por cuanto este había pecado y, según la Ley, todo el que pecaba estaba condenado a muerte y maldición.
Cuando vino el Señor, vino a liberar al hombre de la maldición de la Ley. ¿Y como es que lo iba a hacer? Lo que ningún ojo vio, lo que ningún oído oyó: y que es esto, sino que Dios mismo se hizo carne, cumplió toda la ley y fue muerto injustamente. Así, el que poseía al hombre por causa de sus transgresiones, vino a ser deudor de la vida del Justo, de Jesucristo.
El de la Fe. Ahora el hombre sería justificado por la Fe en Jesucristo y no por la Ley, ya que por la Ley nadie podía ser salvo a causa de nuestros pecados. El justo vivirá por la fe en la cruz de Cristo Jesús, donde murieron todos los pecados del mundo.
Pero hay alguien a quien le conviene que volvamos a la Ley, a Satanas. ¿Por qué? Porque si volvemos a la Ley caemos de la Gracia que es en Cristo, porque la Ley dice: “El que hiciere estas cosas vivirá por ellas” y “Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en este libro de la ley, para hacerlas”. El apóstol Pablo dice en la carta a los gálatas: “Por la Ley nadie será justificado”. Es decir, ya no estamos bajo la ley sino bajo la Gracia, pues si por la ley fuese la salvación entonces Cristo murió en vano.
Cambiado el pacto, es necesario que haya cambio de ley. El diezmo era parte de ese pacto, la Ley de Moisés, “Pero con la introducción de una mejor esperanza, queda abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficiencia (pues nada perfeccionó la Ley)”, Hebreos 7.
Resulta, que actualmente, casi toda la iglesia cristiana paga el diezmo. Y otra vez digo que si se cumple un punto de la ley, se está en la obligación de cumplir toda la ley. No nos podemos dejar engañar por el demonio, EL DIEZMO YA NO ES DEL SEÑOR!!!

::: Versículos de apoyo:Y ciertamente el Señor habla de esos pastores que se enseñorean del rebaño, y dice:
“Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño? Vosotros os habéis tomado la leche, os habéis vestido con la lana, habéis sacrificado las ovejas mas gordas y no habéis apacentado el rebaño”, Ez 34.Y en otro lado:
“Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo mas importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe...”, Mat 23:23.“De Cristo os desligasteis los que por la ley os justificáis y de la gracia habéis caído”, Gál 5.
Con un nuevo pacto, surge una nueva ley, la ley del amor: “El Señor, tu Dios, uno es. Y amaras al Señor tu Dios por sobre todas las cosas” y “Amaras al prójimo como a ti mismo, en esto se resume toda la Ley”.
Sin embargo, la ofrenda es una cosa muy diferente, viene del corazón y no es una obligación. LA DA, QUIEN QUIERE Y CUANDO QUIERE, para ayudar a los hermanos menos afortunados.
“...Cada uno de cómo propuso en su corazón, no por tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre...”.
Traducciones utilizadas: Reina-Valera, Biblia de Jerusalem, Nacar-Colunga.
Despues de leer los estudios, exprésate. Danos tu opinión y únete a nuestro grupo "Dios no es trino". Podrás publicar estudios, hacernos preguntas, etc. >>>click
Recuerda que para visualizar el site debes contar con el MacromediaFlashPlayer6